Compartir en Facebook

Paul Auster: “Me gusta escribir libros que perturben y desorienten”

Cultura

29/04/2018 literatura

Paul Auster: "Me gusta escribir libros que perturben y desorienten"

El escritor norteamericano Paul Auster, de visita en Buenos Aires para participar en la Feria del Libro, desafía su genoma literario con "4321", una descomunal novela que ensaya cuatro variaciones en torno a la vida de un personaje, un ejercicio contrafáctico que intenta calibrar el peso del contexto y el azar sobre aquello que se plantea como el núcleo irreductible de una persona.

Por Julieta Grosso

En el medio de una sinuosa gira que lo llevó a distintas ciudades europeas y ahora lo sitúa en Buenos Aires, Auster luce cansado y amable en la entrevista con Télam y la única distracción del encuentro es la aureola azulada que emite el cigarrillo electrónico que de a ratos se lleva a los labios para remedar el ritual que dejó atrás hace tres años, cuando decidió dejar de fumar. Viste sport y despliega su gigantesca estatura en uno de los sillones del hotel porteño acondicionado como un lounge informal con cocina y vista parcial a los edificios de la zona de Retiro.
– Por su extensión y sus connotaciones ¿Este texto es el más disruptivo de toda su producción?
– Paul Auster: Este es un libro más, no forma se puede tomar como una evolución ni como la contracara de mi obra previa. Parece distinto porque es muy voluminoso -nunca habí­a escrito un texto tan extenso- y porque se puede leer como cuatro novelas pero no lo es.
La escritura me conecta con el mundo de una manera que la vida cotidiana no logra hacerlo. Hace más de 50 años que vengo escribiendo y ya no tengo que pensar la escritura de la misma manera que lo vení­a haciendo cuando empecé: ya es algo corporal. Siempre está esa sensación de riesgo, aventura y confusión
Y en este caso, el disparador fue pensar en cómo hubiera incidido en mi vida esta idea de la variación que exploro en el libro: qué hubiera pasado conmigo, por ejemplo, si mi padre hubiera muerto cuando yo tení­a siete años.
– T: En la novela justamente son recurrentes las alusiones a la muerte, en especial cuando en una de las versiones muere el padre de Ferguson ¿Hay alguna conexión entre lo que reflexiona el personaje y el hecho de que empezó a escribir este libro cuando tenía 65 años, la misma edad en que su padre murió?
– P.A: No sé si esas cosas están relacionadas pero sí­ es cierto que cuando llegué a la edad que tení­a mi padre cuando murió fue una experiencia muy extraña. Sentí­ que perforaba una especie de cortina y aterrizaba en un paí­s nuevo, extraño. Me llevó un tiempo superar esa sensación de que estaba viviendo una edad a la que mi padre no habí­a llegado sin sentir que en cualquier momento yo también me podí­a morir. Durante ese proceso, sentí­ ganas de abandonar este proyecto, me asaltaba la idea que podí­a morir en cualquier momento y el libro iba a quedar inconcluso.
Mi padre murió haciendo el amor, le estaba haciendo el amor a su novia cuando tuvo un ataque al corazón. Imaginé que yo podí­a morir así­ tan de golpe. De hecho, mientras he escrito otros libros acepté invitaciones para hacer alguna presentación o me he ido de vacaciones. Con este en cambio la dedicación fue absoluta. Creo que hubiera sido terrible escribir un libro de mil páginas y morir antes de terminarlo. Finalmente trabajé tanto en este libro que al momento de terminarlo casi me desmayo. Recuerdo que al pararme me tuve que agarrar de las paredes para no caer. Estaba exhausto.
etiquetas