Compartir en Facebook

Maximiliano Sahonero: “La clase empresarial tiene que poner lo suyo para ayudar a este proceso de cambio”

Política

06/07/2017 Ciudad de Buenos Aires

Maximiliano Sahonero: "La clase empresarial tiene que poner lo suyo para ayudar a este proceso de cambio"

El diputado porteño del PRO reconoce -en diálogo con Télam- la situación delicada que atraviesan los vecinos de las villas porteñas pero destaca las obras de urbanización que "dan una solución definitiva" al problema de la vivienda digna.

Por Fernando Ressia


Maximiliano Sahonero vivió toda su vida en la Villa 20 en Lugano, pegada al Riachuelo en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. Ahí conoció a María Eugenia Vidal en el 2000, cuando trabajaba en la cooperativa de vivienda que fundó su padre.
En ese entonces la gobernadora trabajaba en la Fundación Sophía y hacía recorridas por el barrio para ver de cerca las necesidades de la población. “Ella venía a recorrer el barrio y le pedía a mi viejo alguna madre que tenga situación de vulnerabilidad, soltera o separada con tres o cuatro hijos para interiorizarse sobre sus requerimientos. Así era un poco mi trabajo, llevarla a esos lugares donde ella pedía el perfil de la entrevista”, cuenta el legislador.
Con Vidal en el sillón principal del Ministerio de Desarrollo porteño, Sahonero empezó a trabajar con ella y ahí entablaron una relación que lo definió a involucrarse en el partido. “María Eugenia nunca en los años que trabajamos nos pidió algo a cambio por la ayuda que nos dio. Eso siempre trato de contarlo porque es lo que me sedujo en su momento”, afirma Sahonero.
-¿Antes habías tenido contacto con políticos que te pidieron algo a cambio?
-Toda la vida. Nosotros veníamos de años de peronismo en un barrio de emergencia, donde era un baúl de promesas lleno y todas las relaciones eran clientelares.

"Fue la primera vez que entregamos escrituras en años, desde la vuelta de la democracia".”

-¿Cuál sería la diferencia de lo que hacen con lo que hace un puntero?
-El puntero hace negocio con la necesidad de la gente. Desde sacarte una chapa hasta darte un bolsón de comida y llevarte a un acto. Nosotros no queríamos eso. Esto lo recuerdo desde mi adolescencia. De ver esta concepción de futuro todo el tiempo, de formarnos, de mejorar, de no depender del Estado, de no depender de los planes sociales, de la cultura del trabajo. Tuve la suerte de criarme con una generación de dirigentes sociales que tenían una visión muy integradora de lo que era la política social, la política barrial. Había una lucha constante entre el oportunismo de algunos y el trabajo serio y social que tenía una raíz mucho más fuerte y mucho más difícil de agarrar porque no era el camino más fácil. El camino del esfuerzo, del trabajo, de estudiar, era todo más difícil pero construís otro tipo de dirigentes.
-¿Tenías alguna preferencia partidaria?
-El peronismo. Después con el pasar del tiempo uno va trabajando y dándose cuenta que el peronismo es un movimiento y el PRO había empezado a tener mucha más acción que el discurso del peronismo de ese momento. La revolución del orden que instauró Mauricio Macri fue apoyar a los movimientos villeros que querían urbanizar villas, apertura de calles, cloacas, entrega de escrituras, cuando eso no era normal. Era más fácil tener villas y a la gente dependiendo de la necesidad que darle la solución definitiva.
-¿Antes de que llegara Macri a la Ciudad, no había políticas concretas?
-Había pero muy lavado. Mauricio Macri llegó al gobierno y hubo un diferencial, fue la primera vez que entregamos escrituras en años, desde la vuelta de la democracia. Entregamos las primeras 100 escrituras en una villa de emergencia donde era un sueño. Nosotros tuvimos la suerte de ser pioneros en un barrio de emergencia como lo fue Margarita Barrientos en Piletones o la gente de Barrio Inta. Fuimos los primeros de lo que fueron los procesos de urbanización en barrios. Después ese proceso fue mejorando un montón y hoy me puedo dar el lujo de decir que tengo la suerte de ser parte de un equipo donde un pibe que nació, se crió y creció en un barrio de emergencia llegó a esta legislatura de la mano del PRO. Ser el primer dirigente villero que se sienta en una legislatura. Ni el peronismo lo hizo. Y no es que acá me sentaron por ser villero. Me sentaron porque trabajé muy duro, porque me esforcé, me formé, y tuve la suerte el año pasado donde sacamos una ley con la participación de todos los vecinos del barrio y hoy estamos construyendo 1600 viviendas donde en un momento fue una toma. Donde se está planificando apertura de calle, entrega de escrituras, un polo educativo, mejorar condiciones de vida reales y eso es el cambio.

-¿Pensás que la gente actualmente apoya al gobierno por estas cosas?
-La gente por suerte en las elecciones anteriores nos dieron muy favorables, porque la gente empezó a confiar. Los primeros pasos de Mauricio en la Ciudad cuando era jefe de Gobierno no eran fáciles. Demostró con hechos lo que nadie creía que se podía hacer y lo hizo. Estoy muy orgulloso de ser parte de ese proceso. Mauricio hoy es presidente y está llevando esto mismo a gran escala. Veo las obras de urbanización, la entrega de escrituras, obras en lugares donde nunca llegó el Estado. Hoy después de ocho años vas a Villa 20, lo hicimos en Rodrigo Bueno, lo estamos haciendo en Villa 31, y ves un trabajo enorme e impresionante de urbanización y de inclusión social. En los barrios donde estamos trabajando hay un Estado presente en serio.
-¿En qué etapa está el tema de la urbanización en Villa 20?
-Está super avanzado. De hecho el sábado pasado no, el anterior tuve la suerte de acompañar al presidente del IVC y recorrer todas las obras de la primera etapa de Villa 20 y está super avanzado. Estamos haciendo 500 viviendas. Yo vivo ahí a unas cuadras y todos los días veo el avance de la obra, veo las máquinas moviéndose, veo los obreros entrar y me pone feliz.
-¿En los barrios notaste que la gestión kirchnerista mejoró la vida en los barrios? A raíz de medidas como la creación de puestos de trabajo, la Asignación Universal por hijo, entre otras medidas.
-Creo que el kirchnerismo ha hecho cosas bien y cosas que no están tan bien. Creo que hay que respetar lo que se hizo bien y lo hemos continuado y lo que no lo hemos tratado de mejorar de la mejor forma para construir una política seria de inclusión y no clientelar. Un Estado que no te pido nada a cambio versus uno que sí te pide. Es como la discusión de fondo. Nosotros tenemos una forma de hacer política donde vos lo ves con María Eugenia Vidal en la Provincia donde se repartió equitativamente una cantidad de dinero para obras sin importar el color político. Y no era una negociación de cuánto sí o cuánto no por ser de un color o de otro, era lo que le correspondía a cada municipio. Ahí es donde vos tenés una mirada integral de la política. Hemos visto otros años, cuando vos por ser presidenta tenés la soga al cuello del gobernador, o tenés un presidente como Mauricio donde todos los recursos del Estado los pone al servicio del vecino no importa de quién sea. Eso la gente lo ve.
Nosotros tenemos que escuchar a la gente, saber lo que piensa, por eso todos los sábados salimos a hacer timbreo. Por más que nos critique la oposición, es nuestro estilo. Ir un funcionario a tocar una puerta, aunque nos tomen para la burla, la mejor política es estar ahí. Y no solamente en época de campaña sino todo el año porque es nuestra forma de no perder la realidad de la gente.
-¿En los timbreos no les llegan preocupaciones de la gente por el momento complicado de la economía?
-Por supuesto, nosotros no pretendemos que en los timbreos la gente no nos diga nada o tire simplemente flores. Al contrario, nosotros vamos a escuchar lo que está pasando, hablamos de la inseguridad, hablamos del tema de la droga, vemos las preocupaciones cuando alguna cosa no funciona y tenemos que mejorarla. No hacemos oídos sordos.
-¿En cuánto al trabajo cómo lo ves?
-Hubo preocupaciones pero caminando un poco la Provincia a diferencia de la Ciudad tiene un estilo totalmente distinto. La Ciudad de Buenos Aires es innovadora, de futuro, la gente viene en busca de la oportunidad, es una Ciudad de vanguardia. La Provincia de Buenos Aires que está en plena reconstrucción veo que la gente tiene mucha esperanza. La veo con ganas de levantarse, de ayudar y a veces cuesta porque la clase empresarial tiene que poner lo suyo para ayudar a este proceso y Mauricio lo dice siempre en los discursos. La otra vez María Eugenia lo hizo en un almuerzo con empresarios que tienen que acompañar este proceso de cambio para mejorar. Yo soy un convencido de que se puede.

"Tengo la suerte de ser parte de un equipo donde un pibe que nació, se crió y creció en un barrio de emergencia llegó a esta legislatura"”

-¿Como definís la gestión de Cambiemos? ¿Creés que es de derecha?
-No es de derecha, tampoco es de izquierda. Cuento mi historia, la de un pibe que nació y creció en Villa 20 y que ya llevo 12 años en este espacio donde pasé de pintar paredones para la política a formarme, a poder recorrer el mundo contando lo que he hecho, donde pude ser el presidente de la juventud de la Capital Federal, donde hoy tengo la suerte de representar a la gente en una banca, de votar la ley del barrio donde nací y poder con mucho orgullo decir que este espacio no solo urbanizó mi barrio sino un montón de barrios y está haciendo historia. Es muy fácil que te quieran pegar con lo discursivo pero la única verdad es la realidad decía Perón. Y yo tengo la suerte de caminar los barrios y te puedo decir que las cosas han cambiado.
-¿Te parecen medidas acertadas las retenciones agropecuarias y la suba de tarifas?
-Yo creo que es un tema de competitividad y de coyuntura. Creer que Macri es culpable de un montón de cosas porque hace 1 año y medio es presidente está mal. La fiesta de muchos años lastimosamente hoy la sufrimos. Nos pueden pegar por un montón de cosas pero no porque hicimos esa fiesta. Nosotros no. La verdad heredamos un país bastante hecho mierda y lo que hicimos fue con sinceridad ante todo. Para construir es importante decir la verdad, ser sincero con el pueblo y el pueblo va a responder. Gran parte de la población sabe que está costando, pero nos está acompañando. Ojalá que en las elecciones se refleje ese acompañamiento.
etiquetas